A propósito de Rosario Tijeras: «Ser o parecer: esa es la cuestión»

rosario tijeras la serie

En esta ocasión le cedo este espacio a Camilo Jiménez, quien fue editor de la prestigiosa revista El Malpensante, es docente de la Universidad Javeriana y autor del excelente blog literario El ojo en la paja. Camilo me envió la columna que reproduzco a continuación; la escribió a raíz del (ridículo) debate que se dio en Medellín por la imagen supuestamente errónea que la telenovela Rosario Tijeras estaría transmitiendo de la ciudad. No sobra decir que suscribo totalmente a lo que aquí plantea Camilo, y con él los dejo, no sin antes agradecerle por su generosidad al permitirme publicar su artículo en este espacio. Y muy especialmente quiero agradecer y saludar al equipo del mensuario de Medellín «Universo Centro«, quienes publican originalmente el artículo de Camilo.


Ser o parecer: esa es la cuestión

Camilo_Jimenez

Por: Camilo Jiménez

http://www.elojoenlapaja.blogspot.com

La cifra varía según la fuente, así que escojo la que expuso el periodista investigativo José Guarnizo Álvarez en El Colombiano el 16 de febrero de este año: en 2009 murieron en Medellín, de manera violenta, 2.178 personas. Es decir, 6 personas por día. En los primeros 24 días de este 2010 murieron de la misma manera 188 personas, o sea casi ocho personas cada día. Una persona cada tres horas. Es absolutamente aterrador, pero es lo que hay. Causa entonces sorpresa que en un editorial del mismo periódico, de fecha tan cercana como el 13 de febrero de este año, se diga, a propósito de la serie Rosario Tijeras, que “La pantalla chica vuelve a estar de espaldas a la realidad del país”, porque muestra muertes violentas en Medellín, robos, violencia intrafamiliar, guerra de bandas y tráfico de armas. Es lo que hay, repito, así nos duela.

Me indigna la indignación de tanta gente de la ciudad que se está rasgando las vestiduras al tiempo que hace campaña para que los antioqueños no vean la serie, no compren los productos de los anunciantes y se retire la publicidad de espacios públicos. Juan Guillermo Montoya, director del servicio informativo de Caracol Radio, aseguró en su emisora que “los habitantes de Medellín” estaban indignados por la imagen que de la ciudad y de su gente muestra la serie Rosario Tijeras. “Nadie entiende aquí la reiteración acerca de una temática que nos estigmatiza ante el mundo”. ¿Nadie? ¿Aquí? El día del estreno la serie tuvo 60,9 puntos de rating en Antioquia (de cada 100 televisores prendidos, casi 61 estaban viendo Rosario); y los días siguientes el promedio ha estado alrededor de los 54 puntos en el departamento, muy por encima de Bogotá, donde el promedio ha sido de 41 puntos.

Pero las generalizaciones crasas y las inexactitudes sobre este asunto no son el tema de esta nota. Tampoco se trata de una columna –otra– contra El Colombiano, aunque sigo considerando que este periódico enreda las cosas u oculta información para darle preferencia a sus bizcos puntos de vista. El tema de esta nota es la importancia que tantas personas le dan en Antioquia y Medellín al parecer por encima del ser. La importancia que tiene la imagen y no tanto la realidad. Para muchos habitantes de la ciudad no importan tanto los dos mil y pico de muertos, sino que se los muestre en la televisión nacional y, en un futuro, internacional.

O en gracia de discusión digamos que sí importan esos dos mil y pico de muertos al año. Pero entonces… a ver las campañas reales y visibles de esta gente para mejorar las escandalosas cifras de desempleo en la ciudad, que rondan el 40 por ciento si consideramos también el subempleo. O por mitigar las condiciones de hacinamiento de los barrios periféricos, causa directa de la violencia intrafamiliar y en general de buena parte de la violencia en la ciudad. Es muy fácil abrir un grupo en Facebook y salir en la radio o en algún programa de Teleantioquia con cara de víctima hablando de la mala imagen, del qué dirán los que vienen al Foro del Banco Mundial o a los Juegos Panamericanos. Pero otro cantar es trabajar de verdad por mejorar efectivamente las condiciones de vida, y así, a mediano plazo, mejorar no ya la imagen, sino la realidad misma. Porque la cuestión no es de imagen, es de realidad. Y la realidad es que la forma de vida de buena parte de habitantes de la ciudad es paupérrima.

Y eso sí es indignante. En Medellín hay un montón de “hombres honestos que trabajan con tesón”, sí, pero también hay montañas de sicarios y de ladrones que primero disparan y después dicen “bajate de carro”. O de tenis (“que ya se los vendí a este man”, como decía el mito urbano de los ochenta). Hay miles de “lindas mujeres que son ejemplo”, pero también estamos inundados de prepagos y de bandidas. Ambas caras se muestran en la tele, si una no nos gusta entonces cambiemos el canal. Me parece obtuso y ridículo que un editorialista de El Colombiano hable de “una televisión puesta al servicio de las máquinas registradoras y no de los valores éticos y morales”, porque pedirle valores éticos y morales a un canal privado es como pedirle acción y suspenso a Televida. Y también me parece hipócrita, porque, si jugamos con las mismas cartas, ¿cuál es la imagen que de Medellín está dando un periódico como Q’hubo, que edita el propio Colombiano? La misma de Rosario: sicarios, torcidos, ensiliconadas.  Y ahí les cabe una frasecita del libro que parece el manual de estilo para los periodistas de ese periódico: “sepulcros blanqueados”.

Algunos de los escandalizados por la imagen que da Rosario Tijeras de Medellín se quejan de que el alcalde no se haya pronunciado al respecto. Pues bien, sí lo ha hecho, aunque esas declaraciones no hayan tenido la resonancia que se le ha dado a las voces inconformes con la serie. En una muestra de sensatez el alcalde Salazar dijo al periódico El Mundo: “yo no creo que La ley y el orden proyecte una mala imagen de Nueva York, ni que la buena o mala imagen de Miami sea por CSI…”. La administración municipal apoyó la grabación de la serie en la ciudad por considerarla fuente de empleo: “esto invita a la gente a hacer muchas series y producciones acá en la ciudad y con ello se genera empleo. Pero no porque en la serie se diga que eso pasó, la ciudad dejará de ser o será así”. Por su parte, el escritor Juan Diego Mejía, ex secretario de Cultura Ciudadana, dijo a BBC Mundo que le parecía ingenuo creer que “escondiendo la realidad cambiará la sociedad […] Es mucho más maduro cuando la sociedad acepta que sus artistas planteen los temas libremente y reflexione sobre ellos”. La realidad no cambia cuando la tapamos. Empieza a cambiar cuando la enfrentamos en toda su complejidad, sin apasionamientos y con información fiable y completa.

30 comentarios

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Super bueno, creo que los comentários se aplican al pais entero, todos sacan la camandula y levantan los ojos al cielo pero así que les llega un vecion o un primo que coronó su viajecito de perico corren a lavarle los perros y a ofrecerles las hijas de prepago y los hijos de sicarios. Pienso que el pais entero esta lleno de gente hipocrita, pueblos como Pereira, Cartagena, Santa Marta, Monteria vien llenos de traqueticos a los que todo el mundo les lambe.

NO VEO ROSARIO EN TV, CON LA PELICULA Y ACTUACION DE FLORA ME BASTA Y SOBRA. PERO NO ENTIENDO PORQUE LOS COLOMBIANOS QUEREMOS OCULTAR LO EVIDENTE, SOMOS UN PAIS QUE EXPORTA LA MEJOR COCA DEL PLANETA, SOMOS UN PAIS POBRE QUE VE EN EL TRABAJO SEXUAL UNA EMPRESA GIGANTESCA, LOS QUE TIENEN EL PRIVILEGIO DE ESTUDIAR ES UN PORCENTAJE MUY BAJO, ESA ES LA COLOMBIA QUE SE MUESTRA, PERO LA COLOMBIA SIN OPORTUNIDADES PORQUE NOS EMPEÑAMOS EN ESCONDERLA, MIREMOS UN GRAN EJEMPLO EL PARTIDO PIN, EXITO ROTUNDO, SOMOS UN PAIS QUE SE DEJA VENDER AL MEJOR POSTOR, LA DROGA, EL PARAMILITARISMO LA GUERRILLA SON AQUI EL PAN DE CADA DIA, LOS QUE VIAJAN BOGOTA NEW YORK Y NEW YORK BOGOTA DESCONOCEN LO QUE REALMENTE PASA AQUI EN EL PAIS DEL SAGRADO CORAZON.

EN COLOMBIA MATAR ES MAS FACIL QUE AMAR ES UNA GRAN VERDAD, EJEMPLOS HAY MUCHOS : LOS QUE SE MATARON EN TRASMILENIO POR UNA SITUACION ABSURDA CASI ESTUPIDA, EL QUE ASESINO A UN HOMBRE CON ALICORAMIENTO PORQUE NO PAGO MIL PESOS EN LA TIENDA, ESO ES LO QUE VALEMOS EN COLOMBIA MIL PESOS, LOS MUCHACHOS QUE ASESINARON A UNA MUJER CONTACTADA POR FACE BOOK PARA ROBARLE MISERABLES 500 MIL PESOS, SE MATA POR UN PAR DE TENIS, SE MATA PORQUE NO ME CAES BIEN, Y SE MATA PORQUE PARA MUCHOS MILITARES LA GENTE DEL SUR DE LOS FALSOS POSITIVOS NO VALEN LA PENA PARA LA SOCIEDAD, ASI MIS QUERIDOS COLOMBIANOS DE QUE NOS ESCANDALIZAMOS SI AQUI MATAR ES MUCHO MAS FACIL QUE AMAR….

Lamentable creer que al ocultar el problema el mismo deja de existir. Me pregunto si los rumores en el sentido de que los niños que venden productos en las calles fueron «recogidos » por la administración municipal para mostrar sólo la «cara bonita» de Medellín en los juegos suramericanos, para nuevamente ser devueltos a las calles cuando termine el evento; quisiera pensar que nuestro alcalde maneja ese problema social con la misma sensatez con el que abordó el de las narconovelas y admite que Medellín es como es y no la imagen idealizada que venden en los publireportajes

!limpiar la sangre con periodico!? Claro le ha funcionado bien a Uribe. Uribe creo una idea ficcionada de una nueva realidad en Colombia para hacer sentir al pueblo,- ansioso de paz y tranquilidad-, que ahora si llego el disciplinador a poner ley y orden y a que todos duerman tranquilos.

Bogota divina!!. Pero no deje de andar con cuidado, no vaya por aqui o por alla, cuidado con la cadena la maleta el carro y no se detenga a dar papaya y no se fije mucho en los miles de habitantes de la calle.

Yo quisiera tambien un pais lindo, tranquilo, pacifico, pero falta mucho. Para empezar, Sacar a los delincuentes del congreso y la casa de Nari.

a ver paisas. el problema aca es que estan «exportando» a otras regiones del pais toda la «viveza» y pauperismo moral de metrallo en lugar de tratar de solucionar el problema de fondo. y señorita amante de exhibir la patetica realidad de metrallo, por favor demuestre en su blogcito (con cifras) que presentar a lo peor de la sociedad paisa en la tv nacional, ha reducido los indices de criminalidad, homicidios, etc. en alguna region del pais donde llegue esa porqueria de programacion.

Medallo Rosary Scissors .- 19 – .
Que no es lo mismo una foto que un retrato, así chillen nuestro reputado stablishment de las artes escénicas. A la manera de RCN es entendible el porqué nuestros aclamados bufones son ídolos del panteón popular. Como dicen las abuelas “¡Es que son muy charros…!•, dignos de ocupar su nicho al lado de los sublimidad posmoderna de los tolas, marujas, águilas descalzas, luciérnagas, risaslocas, jediondos, jeringas, daríosgéomez, charritosnegros y 1000 etcéteras más. Son ellos y su onanaista sentido del arte -¡como no agradacerle a estos vástagos de happies Saturdays!- los que nos dicen la verdad tal cual es, librándonos de nuestras miopía social y de nuestro intemperancia hacia la verdad histórica.

Medallo Rosary Scissors .- 18 – .
Retomado el ejemplo alemán, más allá de estas precauciones elementales del deber civil, lo importante aquí no es la cantidad. Es la calidad. Nada de concesiones facilistas al público, ninguna obsecuencia elaborando fáciles recetas con ingredientes instantáneos de diálogos auténticos y acentos igualmente afectados impuesto por un obligado respeto al “neorrealismo medallo”. Nuestr@s Vittorios de Sica urbanopaisas ni siquiera disimulan el déficit creativo que se esconde en el “recursivo aprovechamiento de los escenarios naturales” que brindan las hacinadas comunas populares de Medellín (“locaciones” según la criolla solución idiomática con la que se deforma el sentido del “location” inglés).

Medallo Rosary Scissors .- 17 –
Lo irónico, digo, es que esta creatividad asume para sí las libertades inalienables que demanda el artista pero desdeña sin ruborizarse el tácito estatuto que todo creación no puede ignorar: la vida propia de la obra, que es independiente de las iniciativas de manipulación del autor. Nuestra bella scissors girl asume su lugar como mascarón de proa en una drama así impúdicamente manipulado. En esta defensa de las libertades de expresión, RCN se esmera en un juego de sombras chinas que salvan sus intenciones al tiempo que se asume con la ascendencia suficiente para estigmatizar la moral de sus detractores. Atrás de la oculta tramoya, nuestra tele se cuidad de exhibe la honestidad imprescindible para responder al dilema esencial : “Ser o parecer: esa es…

Medallo Rosary Scissors .- 16 – .
Todo puede ser pura paja si se defiende a rajatabla la libertad del proceso creativo. Lo curioso, sin embargo, continua saltando en estos proyectos que nos aseguran que en el tiempo presente que vivimos se hallan el número de vectores suficientes que permiten disolver las penumbras de la realidad. De este modo, “Nuestra tele” nos vende una suerte de esteticismo documental sustentado sobre la exigencia –la de RCN- de una libre creativiadad. O en últimas (y obligada por este debate entre fariseos parroquianos y los mensajeros de un bizarro Hermes a media agua entre el artes y la información), tal iniciativa legítima un proyecto que censura la hipocresía social en cuyo seno medra el complejísmo sindróme del traquetismo paisa.

Medallo Rosary Scissors .- 15 – .
Si se trata no sólo de exhibir sino de comprender nuestra historia y nuestro presente ¿RCN o Caracol podrían relegar proyectos comercialmente atractivos por otros más relevantes, historiográficamente hablando?
Si se trata de honrar la memoria ¿estarían dispuestos a retroceder, digamos, 50 años en búsqueda de relatos empujados por propósitos de mayor significación histórica y que expliquen, más y mejor, esta misma actualidad de sicarias? ¿Lo harían aún a costa de sacrificar los atractivos “efectos de superficie” de esta misma “palpitante actualidad” con los que se editan atractivas, vertiginosas e impactantes escenas?

Medallo Rosary Scissors .- 14 – .
¿O la justificación de sus producciones se validan –aparte de la alta probabilidad de jugosos réditos- sobre la base de la factibilidad técnica y la nutrida logística que con las que avalan su prestigio artístico nuestros canales privados? (Digresión: como si fuera cosa de niños, la cinematografía contemporánea observa la consolidación de una corriente que basa su valor estético más en el impacto visual logrado a partir de sofisticados juguetes tecnológicos cada vez más abstrusos, y menos en los aportes novedosos del talento de sus directores que rompan la inercia de la ortodoxia creativa de los academicismos).

Medallo Rosary Scissors .- 13 – .
En Colombia es fácil solapar la inspiración del proceso creativo: ¿sobre cuál realidad nacional hago mis películas? ¿Aquellas con hondo contenido social y de gran pertinencia por su “palpitante actualidad”? Ningún realizador está obligado a dejarse imponer temas por encargo (se supone libre la creatividad), pero ¿puede hablar Adrianita Arango de libertad de creación? Y a la hora de hablar de ese tipo de sinceridad que -mano en pecho- aduce la defensa de la memoria histórica:

Medallo Rosary Scissors .- 13 – .
¿Son la sensibilidad estética y la responsabilidad social de RCN tan hondas y tan auténticas como para hundirse en un eventual compromiso –si le tocara- de asumir dispendiosos trabajos de investigación, invisibles para el gran público, pero que suelen preceder impajaritablemente a obras de gran calado? ¿O, más bien, se paga por “su precio” al oferente que presente un buenísmo guión comercial ?

Medallo Rosary Scissors .- 12 – .
En esa extensa reflexión se percibe, de entrada, el talento como requisito sine qua non …obvio hablamos de arte!. Pero ante todo se da por sentado la honestidad: conste que en la crítica de arte queda excluido el debate axiológico. Aquí el cuestionamiento moral atiende puntualmente a la patente de corso que el espíritu comercial de nuesta TV quiere hacer pasar como libertad de creación. No en vano, entre los alemanes, por ley se castiga a quienes pretendan, bajo cualquier artificio, tergiversar la responsabilidad nazi en el genocidio judío.

Medallo Rosary Scissors .- 11 – .
Revindicar a la scissors nororiental lapidando el fariseísmo parroquial de lo más reaccionario de esta comarca adolesce de argumentos livianos. Peor el cinismo indómito de recurrir al argumento de la memoria histórica. A propósito, por ejemplo, de “La Caída” (2004) –película alemana del director Oliver Hirschbiegel- busca uno ampliar el sentido de la memoria histórica ímplicita en esta realización, y aparecen cantidades casi inverosímiles de obras que demuestran cómo los artistas germanos no cesan de interrogarse sobre este inasimilada mancha nacional.

Medallo Rosary Scissors .- 10 – .
Las novelas de RCN (Caracol o Televisa o Univisión) le apuntan al éxito comercial. A éste dios pagano le apuestan todo. ¿Qué es si no el desvergonzado simulacro de los premios Oscar de “TV & novelas” –auspiciado por el mismo canal RCN- más que una confesión de impudicia estética? Yo con yo. Yo mismo me premio. Hay que decirlo clarito, hombre Camilo, semejante payasada más que la autista estrategia de mercadeo –con toda su insoportable estructura kitsch- es una ostentación pública de desprecio por el rigor de la creación artística.

Medallo Rosary Scissors .- 9 – .
Eran los años 70’s cuando Germán Castro C. se lamentaba de aquellos ingenuos aprendices de reportería que buscaban la celebridad metiéndose a la antigua calle del cartucho con una grabadora en mano para tomar de in situ el drama de los desechables sociales, y construir con la crudeza testimonial de estos “actores naturales” una memorable crónica.

Medallo Rosary Scissors .- 8 – .
Es, por lo tanto, indispensable descubrir y expresar creativamente la sutil pero trascendental distancia –y tensión poética- que separa la realidad pelada del objeto y la expresión estética del mismo por parte del artista. En pocas palabras, si la cosa fuera mostrar la realidad tal cual todos podrían verla si estuvieran detrás del lente de una cámara (y tirándole, además, en un “sublime gesto de valor civil” a la cara de los fariseos medellinenses su estúpido puritanismo), entonces hace rato que los canales hubieran nombrado a Pirri como guionista y realizador sin ingual de sus telenovelas.

Medallo Rosary Scissors .- 7 – .
Ronald Barthés lo dice más claro al demostrar que el talento del artista radica, precisamente, en no decir o expresar con las mismas elementos o evidencias que la realidad nos muestra en la experiencia cotidiana que de ellas tenemos –ni muchos menos construir una réplica exacta de sus obvios contornos . La foto de una cédula es una de las demostraciones irrefutables de nuestra identidad, pero qué pobre capacidad narrativa contiene.

Medallo Rosary Scissors .- 6 – .
Una telenovela o una película puede hablar de pretensiones artísticas en la medida en que se separe del objeto paradigmático (aquello de lo que pretende dar testimonio). Simbólicamente un niño que gatea no simboliza, sólo muestra con su manito los restos de sus heces para comunicarle a su mamá el fin de su proceso de disgestión. Ante la inocencia estamos en presencia del patetismo puro, porque aún no se ha desarrollado habilidad simbólica.

Medallo Rosary Scissors .- 5 – .
Como si distrae, hombre Camilo, recurrir al decadente “diario leer de los antioqueños” y su desueta cantinela decimonónica. En otros términos, el atavismo de esa vocación periodística ya firmó su acta de declaración como elemento retardatario del pensamiento antioqueño. Estamos enterados de su declaración pública, de su acta de defunción intelectual. Pero es precisamente ahí donde radica la ironía de la defensa de Rosary Scissors: su paupérrima factura estética. Y el cinismo de su justificación que homologa su valor estético con un encomiable proyecto testimonial.

Medallo Rosary Scissors .- 4 – .
En The unforgiven (de Eastwood) la trama se teje con elementos que la sociedad considera lo más sórdido: violencia, sicariato, prostitución, el orden legal del más fuerte, etc. Al final de la película entendemos un desgarrador drama humano al tanto que la imagen del viejo oeste americano no padece deformación alguna en el imaginario del cineasta porque la factura de la narración nos avoca a la crisis de la edad adulta de su protagonista y relega los lugares comunes del farwest, tan caros al cine comercial . Ni la violencia ni el sicariato ni las meretrices obstaculizan la comunicación efectiva de la historia. No distraen, ni predisponen al espectador para próximas dosis más intensas de estos elementos en el resto de la película.

! Medallo Rosary Scissors .- 3 A-
Se trata, hombre Camilo, de desnudar la sibilina hipocresía que fatalmente nutre, también, las conveniencias de la libre empresa audiovisual. Quien con un alto grado de deshonestidad intelectual -a mansalva y sobre seguro- logra evocar y reforzar en el imaginario colectivo, gracias a los conocidos mecanismos semiológicos aplicados en el campo de la comunicación, contenidos de rápida y fácil calificación por parte del segmento de las masas consumidoras del espectro audiovisual. En otras palabras, RCN ejemplifica el uso del rasero común con el cual se logra enfocar verdades evidentes hacia las cuales encaminar ideologicamente puntos de vista unilaterales compatibles con los intereses de los medios mientras la enjalma oculta las propias mataduras

Medallo Rosary Scissors .- 3 – .
Dichos elementos en manos de realizadores serios no constituyen el eje estético de cualquier proyecto artístico. Ponderar -en términos de identidad mediática- el deber ser de la visión-misión de Televida y de RCN constituye no sólo un despropósito estético sino un mal chiste. Mientras el canal mariano es confesional y declara sin ambages sus lineamientos éticos, RCN interpreta la ética secular del todo se vale siempre y cuando venda. Pues todo es susceptible de convertirse en mercancía. Y no se trata de tácitas adhesiones a la potente política de expansionismo mediático de los empresarios del Opus Dei – ¡ni más faltaba!

Medallo Rosary Scissors .- 2 – .
Es decir, no aparecen “Per se”. Ni porque se les conceda un injustificado un lugar privilegiado dentro de la narración ni porque su mera presencia regule el ritmo narrativo ni contribuya a enriquecer la descripción (hoy por hoy, sus estruendosas presencias o sus insoslayables efectos invariablemente tienen por meta sacudir la sensiblera piel del “consumidor cultural”, aquel ciudadano promedio que indiscriminadamente -entiéndase:“en aras del necesario entretenimiento”- consume a la lata todo el fastfood que los massmedia producen, con el prurito de que ellos solo dan lo que les piden.

Medallo Rosary Scissors .- 1 – .
Hablando sobre la violencia en su obra cinematográfica, Clint Easwood precisaba que en sus películas el recurrente uso de la violencia se justificaba en la medida en se trata de un elemento narrativo. Así mismo, la homosexualidad en “La Virgen de los sicarios” (la novela, no la película) es un recurso narrativo no su tema central. En ambos casos, ni la violencia ni el homosexualismo configuran elementos accesorios dentro de la estructura narrativa, cuyo objetivo sea “llamar la atención” del espectador desatento sino más bien imprescindibles factores de la trama, dictados por la “economía” de la exposición de la historia.

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