Los mejores comienzos de novela

Foto de la librería "San Librario".
Foto de la librería "San Librario".

En Twitter, en donde suceden muchas cosas muy buenas, puse este enlace a una lista que publicó el diario británico The Guardian con los diez mejores comienzos de novela en inglés. Mi querido Alberto Chimal, escritor mexicano, también replicó este enlace y propuso que escogiéramos los mejores comienzos de novela, pero de obras escritas originalmente en español. Juntos convocamos a todos nuestros seguidores en Twitter para hacer la selección y el resultado es este que publicamos al mismo tiempo en nuestros respectivos blogs.

Es bueno aclarar, sin embargo, que no hicimos esta lista con mayor pretensión que el ánimo de jugar e invitar a otros a participar del juego y, ¿por qué no?, alentar y picar la curiosidad de todos para que descubran nuevos y maravillosos libros a partir de estos comienzos.

Tanto Alberto como yo les agradecemos a todos los tuiteros que se unieron con sus comentarios y recomendaciones en esta ocurrencia espontánea. Y, a modo de curiosidad, les cuento que los comienzos de novela más citados fueron los de «El túnel», «Cien años de soledad» y «El Quijote de La Mancha».

Y esta es la lista final:

1.    «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.»  —El Ingenioso Hidalgo don Quijote de La Mancha, Miguel de Cervantes Saavedra.

2.    «Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones» —La Gitanilla, Miguel de Cervantes Saavedra.

3.    «Antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia.» —La Vorágine, José Eustasio Rivera.

4.    «Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo». —Pedro Páramo, Juan Rulfo.

5.    «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.» —Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.

6.    «Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.» —El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez.

7.    «El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo» —Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez.

8.    «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne.» —El túnel, Ernesto Sabato.

9.    «Un sábado de mayo de 1953, dos años antes de los acontecimientos de Barracas, un muchacho alto y encorvado caminaba por uno de los senderos del parque Lezama.» —Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sabato.

10.    «¿Encontraría a la Maga?» —Rayuela, Julio Cortázar.

11.    «La heroica ciudad dormía la siesta. El viento Sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el Norte.» —La Regenta, Leopoldo Alas “Clarín”.

12.    «Desde la puerta de La Crónica Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú?» —Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa.

13.    «Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro.» —La invención de Morel, Adolfo Bioy Casares.

14.    «Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el aparato. No me he enterado bien» —Tiempo de Silencio, Luis Martín Santos.

15.    «Había en las afueras de Medellín un pueblo silencioso y apacible que se llamaba Sabaneta». —La Virgen de los Sicarios, Fernando Vallejo

16.    «Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte.» —Rosario Tijeras, Jorge Franco.

17.    «Esa noche pasé mucho tiempo despierto. A mi lado, Sara tampoco dormía.» —La luz difícil, Tomás González.

18.    «Tierra ingrata, entre todas espuria y mezquina, jamás volveré a ti»  —Don Julián, Juan Goytisolo.

19.    «De ayer es la historia de hoy, de ayer la malversación» —Albedrío, Daniel Sada.

20.    «—Todo pasó hace un siglo —dijo Oralia Ventura flotando, recordando—. Y hace sólo unos años» —La guerra de Galio, Héctor Aguilar Camín.

21.    «Hace un rato me estaba paseando por el cuarto y se me ocurrió de golpe que lo veía por primera vez.» —El Pozo, Juan Carlos Onetti.

22.    «No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.» —El Capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte.

23.    «Mi nombre es Ixca Cienfuegos. Nací y vivo en México, D.F. Esto no es grave.» —La región más transparente, Carlos Fuentes.


(@albertochimal@lauritagarcia)

5 comentarios

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Yo me quedo con «Showtime! señoras y señores. Ladies and Gentlemen. Muy buenas noches damas y caballeros tengan todos ustedes. Good evening, ladies and gentlemen. Tropicana el cabaret mas famoso del mundo» G Cain. TTT. Pero la seleccion es de mucha calidad. En Ingles me encantan el comienzo de Moby Dick: «Llamadme Ismael», y «La nuestra es esencialmente una epoca tragica» (El amante de Lady Chatterley)

Muy, pero muy linda entrada. A mí me encanta como comienzo de novela «me gusta sufrir, lo reconozco» (me temo que parafraseo, pero sé que soy fiel al sentido). De Oraciones a una película virgen, de Sandro Romero Rey.

Hay Comienzos sugestivos que dan al escritor fundamento a plantear situaciones para escribir obras con finales plausibles.De ellos también hay muchos que concibieron el «titulo» en su cuaderno de apuentes, y diéron comienzo a historias como esta «Armero, al otro día, solo era muerte y destrucción. Sobre el lodo negro que aún vahaba, flotaban los cuerpos inertes con todo lo demás que a su paso arrastró la avalancha del nevado del Ruiz» ?A espaldas de Dios, Látigo negro.
» Era una hermosa mañana de finales de noviembre. Durante la noche había nevado un poco, pero la fresca capa que cubría el suelo no superaba los tres dedos de espesor» ?El Nombre de la Rosa, Umberto Eco.
«Era yo niño aún cuando me alejaron de la casa paterna para que diera principio a mis estudios en el colegio de…»

Laura estas dos: «Al entrarse la noche, los relámpagos comenzaron a zigzaguear sobre el mar, las gentes devotas se persignaron frente al rebramido bronco del trueno…» Germán espinosa. La tejedora de coronas.
«A los treinta y un años Rimbaud estaba muerto. Desde la madrugada de sus treinta y un años Escobar contemplo la revelación, parada en el alféizar como un pájaro: a los treinta y un años Rimbaud estaba muerto. Increíble». Sin remedio. Antonio Caballero.

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